¿ Casualidad o Causalidad?

10.05.2014 22:49

 

Me encontraba en la oficina cuando entro una llamada en mi móvil…

Observé la pantalla y me di cuenta que la llamada era de un antiguo compañero que actualmente se encuentra asignado a otro proyecto, conteste intrigado por saber a qué se debía su llamada. Nos saludamos afectuosamente y cruzamos las típicas consultas de rigor relativas a como avanza nuestra vida, después de eso mi amigo me  pregunta si había visto el correo de Recursos Humanos, a lo que respondí que no (ingresé a mi correo, debo decir que inmediatamente despertó mi curiosidad, pero no tenía ningún correo de Recursos Humanos).

Me comento que le había llegado un correo de parte de su PL el cual había reenviado a petición de la Gerente de Recursos Humanos. De inmediato le pedí que me comentara el contenido de aquel correo, él sabiendo que había despertado mi curiosidad, si dio el gusto de jugar un poco con esa curiosidad. Me comento que en los años que llevaba en la empresa (que son mas de cinco), nunca había recibido un correo de ese tipo y que le causaba extrañeza que ahora lo recibiera. Yo, ya algo exasperado, insistí que me detallara el contenido, pero el sabiendo que mi interés se hacía cada vez más intenso, seguía comentando sus apreciaciones sobre aquel particular comunicado.

Me comento que se había enterado de la conformación de nuestro Sindicato y que lamentaba no haber podido ir a inscribirse y también no haber asistido a nuestra Primera Asamblea…. Le agradecí su preocupación y le reiteré que en nuestra página web, podría solicitar su inscripción. Ya mi curiosidad alcanzaba grande niveles de ansiedad y sin más le dije que no se diera tantas vueltas y que dijera que decía “el bendito correo”.

Me explicó que RRHH  informaba a los PL sobre el ajuste de nuestras remuneraciones en base al IPC y otros aspectos relativos a la colación y que esa información se debería distribuir a todos los asociados.

Recordamos tiempos pasados, cuando teníamos que recurrir a la pagina del Servicio de Impuestos para saber cuál era el IPC acumulado y en base a eso, recalcular el exiguo incremento que tendrían nuestras remuneraciones, además recordamos que nunca teníamos absoluta claridad en que mes se hacía efectivo aquel “incremento”.

La noticia que me compartía me sorprendió, intente hacer memoria de cuándo fue la última vez que había recibido un correo de ese tipo, pero  no encontré ocasión alguna en los pasados años. De inmediato le solicité que me reenviara el correo para validar lo que me contaba, se comprometió a hacerlo. Antes de despedirse, me dijo que le parecía una CASUALIDAD muy grande que a poco de formarse nuestro Sindicato las cosas ya estuvieran cambiando de este modo.

Me quede pensando…. y en el intertanto me entró el correo que me reenvío mi amigo. Lo leí y efectivamente informaba lo que él me comentó…

Pensé, ¿qué tan cierto era el hecho de que nunca había llegado un correo en ese tenor?. Realice una rápida encuesta entre  otros colegas, que llevan algunos años en la empresa (¿es posible que solo yo y mi amigo nunca lo hubiésemos recibido?). El resultado de mi pequeña encuesta determinó que el 100% de los consultados jamás había recibido un correo de ese tipo…

Me quedé meditando en la expresión que utilizó mi amigo al despedirse… le parecía una “casualidad muy grande…”…. casualidad… casualidad….casua…

No, definitivamente esta situación no es una CASUALIDAD, esta situación es una CAUSALIDAD…

Nada  en la vida ocurre por casualidad, todo ocurre por una causalidad…

La decisión que hemos tomado de organizarnos, dejando atrás los miedos, nos empieza a demostrar que es la causal que las cosas poco a poco cambien y son gestos como estos los que demuestran y reafirman que el camino que hemos tomado es el correcto.

Tenemos derechos, así como obligaciones. Debemos ser respetados, y tal como se nos exige que cumplamos con nuestras obligaciones, nosotros debemos exigir que nuestra contraparte cumpla con las suyas.

Ya lo saben…. Somos la causa y nada de lo que ocurre es casual.

Nada, a tu alrededor cambiara, hasta que tú no cambies la forma en que actúas.

¡ Intégrate, participa y las cosas comenzarán a cambiar¡¡