¿ Por qué Sindicalizarse?

05.08.2017 21:31

 

 
1. El derecho a sindicalización es el derecho que tienen todos los trabajadores de constituir las organizaciones sindicales que estime conveniente.
2. Las organizaciones sindicales gozan de autonomía, por tanto las decisiones que se tomen en ella son las que definan los propios trabajadores del sindicato y representan sus propios intereses.
3. El sindicato sirve para desarrollar conciencia y sentido de la solidaridad. Es decir, para visualizar las posibilidades que tiene en su trabajo frente a la empresa y a sus empleadores; para negociar y exigir mejores condiciones laborales que van a beneficiar a todos sus asociados, sin excepción.
4. Para un trabajador, la posibilidad de mejorar su calidad de vida y la de su familia depende de lo que logre con su trabajo. Por su parte, la generación de ingresos de los empleadores también depende de nuestro trabajo; por tanto, pretender mejorar las condiciones laborales y las remuneraciones es un derecho y un deber de todos los trabajadores; no sólo por nosotros, sino también por el futuro de nuestros hijos.
5. Un sindicato debe mantener informado a los trabajadores acerca de sus derechos, apoyarlo y defenderlo. Debe, además, estar informado acerca de la situación real en que cada uno de sus afiliados.
6. Es necesario tener un rol más activo frente a los temas que nos interesan, por ejemplo, frente a las leyes laborales, el ingreso mínimo y a las condiciones laborales. No es posible esperar que las cosas mejoren por sí solas, sólo se logran resultados uniendo los esfuerzos de todos los trabajadores en la única organización que puede, si es necesario, hacer presión frente a la empresa, y ésta es el SINDICATO.
7. Construir nuestro propio destino depende de nosotros, de que seamos capaces de unirnos en torno a objetivos claros y precisos para mejorar las condiciones de nuestro trabajo y poder entregar un futuro más digno a nuestras familias.
 
8. Si un trabajador está informado de sus derechos, de la situación de sus compañeros, de la situación de otros trabajadores de la empresa, de los problemas de su entorno, etc. será más proclive a ser libre, a ser independiente, a ser tolerante, a ser solidario, a no dejarse avasallar y a exigir sus reivindicaciones.
9. Formar parte de un sindicato es tener la posibilidad de presionar –a quienes corresponde– para evitar abusos, para mejorar los sueldos, para negociar bonos de producción, para proteger la dignidad y mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
10. Lo que puede lograr hacer un sindicato puede significar, más adelante, una mejoría para los trabajadores de otras empresas y de todo un país; sobre todo en lo que concierne a los salarios. Los sindicatos han sido, a través de la historia, el instrumento que ha posibilitado delimitar horarios de trabajo y establecer ingresos mínimos; lo que antes quedaba al antojo de los empleadores.
11. El poder que puede llegar a tener la organización sindical depende de cada uno de nosotros, de entender que los problemas nos afectan a todos; y que, por lo tanto, debemos solucionarlos organizadamente y unidos, para obtener soluciones efectivas.
 
Juntos, organizados, es posible llevar a cabo una acción colectiva, consciente y democrática para dirigir nuestras vidas; ayudar a organizar espacios sociales que permitan disminuir la desigualdad; reconocernos, comprendernos y valorarnos unos a otros a fin de posibilitar la autorrealización y la construcción de un porvenir más digno para los trabajadores y sus familias.
 

1. El derecho a sindicalización es el derecho que tienen todos los trabajadores de constituir las organizaciones sindicales que estime conveniente.

2. Las organizaciones sindicales gozan de autonomía, por tanto las decisiones que se tomen en ella son las que definan los propios trabajadores del sindicato y representan sus propios intereses.

3. El sindicato sirve para desarrollar conciencia y sentido de la solidaridad. Es decir, para visualizar las posibilidades que tiene en su trabajo frente a la empresa y a sus empleadores; para negociar y exigir mejores condiciones laborales que van a beneficiar a todos sus asociados, sin excepción.

4. Para un trabajador, la posibilidad de mejorar su calidad de vida y la de su familia depende de lo que logre con su trabajo. Por su parte, la generación de ingresos de los empleadores también depende de nuestro trabajo; por tanto, pretender mejorar las condiciones laborales y las remuneraciones es un derecho y un deber de todos los trabajadores; no sólo por nosotros, sino también por el futuro de nuestros hijos.

5. Un sindicato debe mantener informado a los trabajadores acerca de sus derechos, apoyarlo y defenderlo. Debe, además, estar informado acerca de la situación real en que cada uno de sus afiliados.

6. Es necesario tener un rol más activo frente a los temas que nos interesan, por ejemplo, frente a las leyes laborales, el ingreso mínimo y a las condiciones laborales. No es posible esperar que las cosas mejoren por sí solas, sólo se logran resultados uniendo los esfuerzos de todos los trabajadores en la única organización que puede, si es necesario, hacer presión frente a la empresa, y ésta es el SINDICATO.

7. Construir nuestro propio destino depende de nosotros, de que seamos capaces de unirnos en torno a objetivos claros y precisos para mejorar las condiciones de nuestro trabajo y poder entregar un futuro más digno a nuestras familias.

 

8. Si un trabajador está informado de sus derechos, de la situación de sus compañeros, de la situación de otros trabajadores de la empresa, de los problemas de su entorno, etc. será más proclive a ser libre, a ser independiente, a ser tolerante, a ser solidario, a no dejarse avasallar y a exigir sus reivindicaciones.

9. Formar parte de un sindicato es tener la posibilidad de presionar –a quienes corresponde– para evitar abusos, para mejorar los sueldos, para negociar bonos de producción, para proteger la dignidad y mejorar la calidad de vida de los trabajadores.

10. Lo que puede lograr hacer un sindicato puede significar, más adelante, una mejoría para los trabajadores de otras empresas y de todo un país; sobre todo en lo que concierne a los salarios. Los sindicatos han sido, a través de la historia, el instrumento que ha posibilitado delimitar horarios de trabajo y establecer ingresos mínimos; lo que antes quedaba al antojo de los empleadores.

11. El poder que puede llegar a tener la organización sindical depende de cada uno de nosotros, de entender que los problemas nos afectan a todos; y que, por lo tanto, debemos solucionarlos organizadamente y unidos, para obtener soluciones efectivas.

 

Juntos, organizados, es posible llevar a cabo una acción colectiva, consciente y democrática para dirigir nuestras vidas; ayudar a organizar espacios sociales que permitan disminuir la desigualdad; reconocernos, comprendernos y valorarnos unos a otros a fin de posibilitar la autorrealización y la construcción de un porvenir más digno para los trabajadores y sus familias.